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Crecimiento horizontal: cuando la carrera no es solo ascender

El mejor vendedor del equipo asciende a director — y los resultados del equipo empeoran. Benson, Li y Shue siguieron a 53.035 trabajadores en 131 empresas de EE. UU. y comprobaron que esto no es una excepción, sino un patrón sistemático. Por qué la escalera profesional puede ser un callejón sin salida, y qué elegir en su lugar.

En pocas palabras

El crecimiento horizontal significa profundizar en la especialización, adquirir competencias complementarias o cambiar de función sin necesidad de ascender en la jerarquía. Según la teoría de la autodeterminación de Ryan y Deci (Psychological Review, 2000), la competencia y la autonomía predicen la satisfacción laboral con más fiabilidad que el título del puesto. El ascenso vertical es un camino, no el único.

7 min de lecturaTrabajo y carrera29 de septiembre de 2026

Imagina el guion habitual: trabajas bien, te reconocen, te ascienden. Luego te ascienden de nuevo. Unos años después estás en un puesto donde la tarea principal es gestionar personas, y lo que te trajo hasta aquí ocupa una hora a la semana, si acaso. Eso es lo que Laurence Peter y Raymond Hull describieron en 1969 como el «nivel de incompetencia». En aquel momento, el libro parecía una sátira.

La sátira resultó ser datos.

El principio de Peter: de la broma a la evidencia

En 2019, los economistas Alan Benson, Danielle Li y Kelly Shue publicaron «Promotions and the Peter Principle» en el Quarterly Journal of Economics. Analizaron 53.035 trabajadores en 131 empresas de ventas estadounidenses durante el periodo 2005–2011. El resultado fue incómodo: cuanto mayor era el rendimiento individual de un vendedor antes del ascenso, peores eran en promedio los resultados de su equipo cuando se convertía en director.

El mecanismo es directo. Las empresas evalúan a los candidatos a ascenso con el mismo indicador que en su puesto actual: el volumen de ventas personales. Pero las habilidades que hacen a alguien un vendedor excelente —cerrar operaciones, manejar objeciones, mantener el ritmo de negociación— no se convierten automáticamente en habilidades directivas: fijar objetivos, formar al equipo, mantenerlo motivado. Son profesiones distintas.

El estudio demostró que las empresas ascienden sistemáticamente a sus mejores empleados, incluso cuando otras cualidades observables predicen el éxito directivo con mayor precisión que las cifras de ventas individuales.

Qué significa el crecimiento horizontal en la práctica

El término «malla profesional» (career lattice) como alternativa a la escalera fue popularizado por Cathleen Benko y Molly Anderson en The Corporate Lattice (Harvard Business Press, 2010). La idea es simple: el avance en la carrera no tiene por qué ir en vertical. Puede ir en horizontal: una nueva función, un nuevo contexto o una especialización más profunda en el mismo nivel.

En la práctica se ve de distintas formas. Un desarrollador sénior que no quiere gestionar un equipo puede crecer hasta convertirse en ingeniero principal sin responsabilidades de gestión, con una retribución equiparable a la de sus compañeros directivos. Una especialista en marketing pasa al equipo de producto manteniendo su nivel. Un analista financiero incorpora aprendizaje automático y se vuelve muy cotizado en la intersección de dos disciplinas.

Ninguno de estos caminos es inferior al ascenso vertical. La única pregunta es cuál encaja con cada persona.

Por qué la maestría funciona igual que el estatus

En 2000, Richard Ryan y Edward Deci publicaron en Psychological Review una síntesis de la teoría de la autodeterminación, una de las teorías de motivación más citadas en psicología. Tres necesidades básicas predicen el compromiso duradero con cualquier actividad: autonomía (sentir que la elección es tuya), competencia (sentir que creces y eres capaz) y vinculación (pertenecer a algo que importa).

Ninguna de las tres equivale a «tener un cargo más alto». El ascenso vertical puede proporcionar las tres — pero no automáticamente. Alguien ascendido contra sus inclinaciones suele perder precisamente la autonomía (las tareas cambiaron) y la competencia (ya no destaca en lo que sabía hacer). El crecimiento horizontal, bien orientado, tiende a reforzar ambas: te adentras en lo que te atrae y percibes que mejoras.

Cómo saber qué camino te corresponde

Tres señales de que el crecimiento horizontal probablemente es tu camino:

Tres señales de que el ascenso vertical te conviene más:

Ningún escenario es objetivamente mejor. La pregunta es cuál sirve a tus intereses, no cuál es la expectativa por defecto. Si no te la haces con claridad, tu carrera irá por el camino de menor resistencia.

Qué hacer ahora mismo

  1. Pregúntate con honestidad: ¿qué quieres del siguiente puesto — más del mismo trabajo, un trabajo diferente o liderar personas? Son peticiones distintas.
  2. Habla con alguien que ya esté viviendo el camino que consideras. No con quien lo planifica, sino con quien lleva uno o dos años en él.
  3. Haz el test de orientación profesional gratuito — muestra en qué áreas son más fuertes tus intereses y te ayuda a entender qué quieres del trabajo más allá del título.
  4. Comprueba si en tu empresa o sector existen opciones de crecimiento horizontal: niveles sénior sin función directiva, rotaciones, roles por proyectos. Si no las hay, eso también es información útil.

Preguntas frecuentes

¿El crecimiento horizontal es lo mismo que estancarse?

No. Estancarse significa que no hay nuevos retos ni crecimiento en competencia. El crecimiento horizontal es un movimiento lateral intencionado: profundizar en la especialización, adquirir habilidades complementarias o moverse a otra función en el mismo nivel. Según la teoría de la autodeterminación de Ryan y Deci (Psychological Review, 2000), la sensación de competencia y autonomía predice la satisfacción laboral a largo plazo con más fiabilidad que el título del puesto.

¿Cómo explico el crecimiento horizontal en un currículum o entrevista?

Exprésalo con hechos concretos: qué aprendiste, qué problema resolviste, en qué proyecto creciste. «Pasé al equipo de producto y lancé la funcionalidad X» es más claro que «crecí horizontalmente». Las empresas valoran la amplitud de perspectiva y la capacidad de trabajar entre disciplinas, especialmente en roles que conectan varias áreas.

¿Cuándo conviene elegir el ascenso vertical?

Cuando te atrae genuinamente el trabajo de gestión: diseñar procesos, desarrollar al equipo, tomar decisiones estratégicas. El ascenso funciona cuando responde a tus intereses reales, no solo porque es el siguiente paso por defecto. Si no estás seguro, haz el test de orientación profesional: muestra en qué áreas son más fuertes tus intereses.

Fuentes

  1. Peter, L. J., & Hull, R. (1969). The Peter Principle: Why Things Always Go Wrong. William Morrow and Company.
  2. Benson, A., Li, D., & Shue, K. (2019). Promotions and the Peter Principle. Quarterly Journal of Economics, 134(4), 2085–2134. doi.org/10.1093/qje/qjz022
  3. Ryan, R. M., & Deci, E. L. (2000). Self-Determination Theory and the Facilitation of Intrinsic Motivation. Psychological Review, 107(1), 68–78. doi.org/10.1037/0033-295X.107.1.68
  4. Benko, C., & Anderson, M. (2010). The Corporate Lattice: Achieving High Performance in the Changing World of Work. Harvard Business Press.

Este artículo tiene carácter educativo y no constituye asesoramiento profesional de carrera.

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